Recientemente se ha aprobado la ley de sostenibilidad, una ley que nace con nocturnidad y alevosía, con un título pomposo y que no resume lo que la ley representa en sí misma. ¿Quién puede estar en contra de la sostenibilidad? nadie, esta palabra tan de moda por el medio ambiente nos habla de equilibrio, pero esta ley lo que menos tiene es eso, equilibrio. Una ley cuyo nombre refleja la política del gobierno, la cortina de humo de palabras bonitas para tapar una realidad más oscura y maléfica.
Lo que se debería hacer es poner esa palabra que tanto se les llena la boca a los políticos a palabras tan poco valoradas en nuestro pais como empleo, educación, investigación y desarrollo y porque no… políticos sostenibles.
Como autor reconozco que la “piratería” está haciendo daño, no solo a la música sino al cine. He podido ver como producciones se paralizaban porque iba a ser imposible rentabilizar la inversión, como artistas con una calidad excepcional no eran sacados al mercado porque el esfuerzo sería difícil de recompensar. Por otro lado también se que cada vez la gente va a más directos, pero no toda la industria está en los conciertos y no estoy hablando de discográficas o productoras, sino de trabajadores que hacen las tareas intermedias como podría ser un técnico de sonido en un estudio de grabación o un editor de vídeo. Con todo esto quiero decir que estoy con los autores, músicos y técnicos, los entiendo porque conozco a varios y conozco muy bien su situación, pero con esta ley, esto no se va a solucionar, ni mucho menos, porque esta ley es puramente un parche para contentar a un sector que no está pasando por estos problemas.
Entiendo también que una web con enlaces a material con derechos de autor, cobren dinero o no, está mal hecho, reconozcámoslo, seamos un poco honestos, a nadie nos gustaría que entraran en nuestra casa sin nuestro permiso y nos saquearan la nevera. Entiendo que la cultura tiene que ser libre, pero como he dicho antes, mucha gente vive de la cultura y con esto no estoy diciendo que estoy con la SGAE, ni mucho menos, pero las cosas claras, el bajarte una película o un cd para tu disfrute es feo cuando puedes ir a la tienda y comprarlo. ¿Que los cd’s son muy caros? si, carísimos, y las películas y los juegos de ordenador, mucho más caros que por ejemplo el Reino Unido, ¿habría que bajar el iva de la cultura? si, completamente de acuerdo, ¿las discográficas deberían de ser más abiertas?, también, pero eso no quita que cuando te bajas algo que puedes encontrar en la tienda del barrio es algo feo. Esta ley debería de acercar más la cultura, reducir la presión fiscal, ofrecer alternativas legales para la descarga de contenidos por internet, una ley que vaya de la mano de la tecnología, una ley que apoye a la creación y a su consumo de forma sostenible, donde todos ganemos y todos estemos representados y no una ley cuyo interés es el cierre de webs, una solución burda y simple que lo único que hace es crear más polémica.
Hace unas semanas vi un listado del tiempo de espera que hay en los juzgados dependiendo del tipo de infracciones y me pareció horrible que se pueda cerrar una web en 2 días mientras que otros delitos mucho más graves haya colas de espera que superen el año. Desconozco si ese listado era real, en el caso que lo fuera (que por mi experiencia sí que lo es), me parece vergonzoso que se juzge antes a una web con enlaces que a un carterista, atracador, maltratador o pederasta y todo por el interés de unos pocos.
Esta ley a mi parecer es más una cortina de humo para disimular el percal donde nos han metido tanto la banca como los políticos que lo que pretende en sí. Pero lo peor es que el Gobierno ha hecho oídos sordos a la opinión pública, esa misma opinión que lo llevó a la Moncloa, esa opinión que le pedia que no nos fallara en la calle Ferraz. Va por ti Zapatero:
Por cierto… ¿donde están los vídeos de las elecciones del 2004? esos vídeos donde decía Zapatero que no nos fallaría. Que curioso… ¿han desaparecido de Youtube? porque no los encuentro.
Que conste que con esto no apoyo al PP, porque es el mismo perro pero con diferente collar.


